PERFIL Y RECORRIDO

 

Perfil de la Torre de las Arcas Trail

La salida será desde la Plaza Mayor de Torre las Arcas, auténtico centro neurálgico del pueblo. En ella se encuentra la iglesia parroquial de San Miguel, un edificio barroco del primer tercio del siglo XVIII, recientemente restaurada debido al avanzado estado de ruina en el que se encontraba. Del edificio sobresale su torre campanario, construida en ladrillo, de cinco cuerpos, que destaca por su riqueza compositiva y sus pervivencias mudéjares.

En la misma Plaza Mayor se ubica el ayuntamiento, que consta de dos pisos, construidos sobre un espacio de dos arcos de medio punto que antiguamente estaba destinado a lonja y trinquete. Actualmente, este espacio está cerrado y se ha destinado a centro social y bar.

Desde la Plaza Mayor se parte en dirección a la ermita de la Virgen de Oto. Siguiendo la calle Mayor y pasando por los antiguos lavaderos públicos, se llega a la ermita de la Virgen de la Huerta, una construcción de mampostería de planta cuadrangular, con la techumbre a cuatro aguas y portada de sillería con un arco de medio punto.

Salida-trail

A continuación, se atraviesa la huerta y el cauce del río Cabra, afluente del río Martín, para coger una pista forestal en buen estado que nos conducirá al paraje de la ermita de la Virgen de Oto. Desde la ermita se puede disfrutar de una bella panorámica del paraje, en el primer plano con las vistas hacia una vaguada de campos de labor conocida como La Zapa, y más al fondo las tierras de labor de Torre de las Arcas.

Dejando atrás la ermita de la Virgen de Oto y una antigua mina de carbón desmantelada, continúa el ascenso hasta alcanzar el paraje conocido como la loma de Las Suertes, donde se pueden observar numerosas parideras y corrales para el ganado, hasta la bifurcación con la pista forestal que conduce a la vecina localidad de Obón.

Tras pasar por el Pinico, el único pino que hay en todo el paraje de Las Suertes, se afronta un tramo de bajada de unos 3 kilómetros por el paraje de la Covatilla, con las impresionantes vistas del pueblo al fondo.

Cruzando el rio

Cruzando de nuevo el río, se asciende a continuación hasta los altos situados en el margen izquierdo del río Cabra, con vistas a un paisaje en el que se mezcla la abundante vegetación de pinos, con los chopos cabeceros, las plantaciones de la huerta y las piedras rojas de rodeno. El sendero desciende hasta el barranco conocido popularmente como del Acebo, por localizarse allí un único pie de este árbol, que crece al amparo de los paredones que enmarcan este barranco.

El cauce del río Cabra se abre de nuevo junto al antiguo molino harinero que data del siglo XVII, llamado popularmente Molino Alto, ubicado en la margen derecha. Estamos ante una construcción tradicional realizada en mampostería y con bloques de areniscas rojas, lo que le permite integrarse plenamente en su entorno natural. Sobre la puerta muestra un escudo tallado en piedra roja de rodeno. El molino aprovechaba las aguas del río, mediante una acequia que captaba las aguas un kilómetro arriba. Recientemente, ha sido rehabilitado como vivienda de veraneo.

Bajando el Acebo

En el último tramo se vuelve a subir durante casi un kilómetro para afrontar la bajada hasta el pueblo, dando la vuelta al castillo del siglo XIV que domina la localidad. Se trata de un edificio de planta cuadrada de 20 metros de lado, con muros de mampostería que todavía conservan algunas saeteras. En uno de sus ángulos se encuentran los restos de una torre cuadrada, utilizada como elemento de defensa y de protección de la puerta de acceso, en el que destaca su arco semicircular enmarcado por piedras rojas. Parece tratarse de un castillo-refugio que está datado en el siglo XIV.

Dejando atrás el castillo, se cruza de nuevo el río Cabra a la altura de los restos de otro antiguo molino harinero, conocido como el Molino Bajo, del que se conserva un muro construido con piedras calizas y areniscas rojas, y los restos de la acequia que servía para captar las aguas del río.

La carrera sigue por un tramo paralelo al río Cabra, escoltado por hileras de chopos cabeceros, pequeñas huertas abandonadas en su mayoría y algunos nogales, que desemboca en la huerta presidida por la ermita de la Virgen de la Huerta, para entrar de nuevo en el pueblo por la calle Mayor, en dirección a la Plaza Mayor de Torre de las Arcas.

Subiendo del Molino